«ACOGER COMO MARÍA»

FIESTA DE LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR.

DÍA MUNDIAL DE LA FAMILIA MARIANISTA Y

DE LA ORACIÓN POR LAS VOCACIONES MARIANISTAS.

LA ENCARNACIÓN. FIESTA DE FF.MM.

Anunciación. María Teresa Peña Echeveste. (1935-2002)

«A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo: -«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»

Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.

El ángel le dijo: -«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»

Y María dijo al ángel: -«¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»

El ángel le contestó: -«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»

Maria contestó: -«Aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra.»

Y la dejó el ángel.»

(Lc 1, 26-38)

Hoy es un día muy especial para toda la Familia Marianista: El Día mundial de la Familia Marianista y de la oración por las vocaciones marianistas, así como la fiesta de Fraternidades Marianistas, las Comunidades Laicas Marianistas (CLM).

25 Marzo: Día mundial de la vocación marianista

La vocación marianista

Nos gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones extraídas de nuestro Libro de Vida de laicos marianistas, que nos permitan saborear ese Fiat de María en este día grande para todos:

«Entendemos que marianista comprometido no es tanto la persona que realiza misiones especiales, como la que convierte en especial la actividad que ha de asumir en cada momento.

Contemplamos de una forma especial el misterio de la Encarnación, que nos habla de esa irrupción plena de Dios en la vida del hombre por la acogida de María.»

«La persona de Jesús, Dios y hombre, nos muestra que al profundizar en nuestra humanidad nos acercamos a Dios, y al ir acogiendo a Dios caminamos hacia nuestra plenitud humana.»

«Porque toda la existencia de Jesús fue presencia activa y crítica en la vida, ser seguidores de Jesús implica la observación, la acción y el compromiso en el mundo, y por lo tanto una opción por la paz, la justicia y los más necesitados.»

«María escucha y acoge la palabra de Dios desde la disponibilidad total. Se fía de Dios y de su acción desconcertante y permanece fiel en la oscuridad de los acontecimientos. Así va aprendiendo también a ser seguidora de Jesús. Su persona y su vida son para nosotros modelo de fe, de misión y de fidelidad permanente.»

«Creemos que Dios se ha hecho hombre en Jesús y por ello todos los ámbitos de la vida del hombre son lugar de revelación y encuentro con Dios.

La fe del corazón es la que nos capacita para dejarnos afectar por la realidad e implicarnos en ella. Vivimos la vida a la luz de esa fe; es la “fe del corazón”, que afecta a toda nuestra vida.»

«En la comunidad maduramos en nuestra fe, en el estilo marianista de vivirla y en nuestra vocación laical. Así la comunidad se convierte en signo y estímulo, pues en ella empezamos a compartir, a discernir y a trasmitir la vida orientada desde la fe.»

(Del Libro de Vida)

También os pedimos y os invitamos a orar con nosotros por todas y cada una de las vocaciones marianistas:

“¡Oh Jesús! Mira con bondad a la

Familia Marianista. Tú nos has dicho:

“Rogad al dueño de la mies para que

envíe obreros a la mies”. Te pedimos,

humildemente, que nazcan nuevas

vocaciones en nuestra Familia

Marianista. Mira con amor a los jóvenes

de nuestro entorno. Que vivan con

alegría y agradecimiento tu llamada y

que se comprometan en una respuesta

generosa. Te lo pedimos por la

intercesión de María, la mujer del Sí, tu

Madre y nuestra Madre”.

Quiero decir que sí como tú, María. Luis Alfredo Díaz

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