Alma, cuerpo y corazón.

La Iglesia tiene grandes organizaciones donde colaborar y hacer una misión.

Las MIRADAS nos llevan a contemplar, concienciarnos (no quedarnos indiferentes ante lo que pasa en el mundo) e intentar dejarlo mejor de lo que está. Para ello tenemos que ser humildes y dejarnos guiar por la oración constante, ya que si no podemos hacerlo desde nosotros mismos y no desde donde tiene que estar.

Las manos guiadas por el Amor.

Las manos guiadas por el Amor.

CARITAS:

MANOS UNIDAS:

AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA:

COGERÉ TU CRUZ, SEÑOR

Pues su madera, bien lo sé,  Jesús

es escalera que conduce a la  Resurrección.

Cogeré tu cruz, Señor,

pues su altura, es altura de  miras

para los que creen en otro  mundo

para los que esperan en Dios

para los que, cansándose o  desangrándose,

saben compartir y repartir  en los demás.

¡Cogeré  tu cruz, Señor!

pues sus clavos, pasan la  carne

pero no matan la fe.

Es la fe, quien a la cruz,

le da otro brillo y hasta  otro color:

ni es tan cruel ni es  definitiva.

Después de la cruz, vendrá  la vida.

¡Dame  tu cruz, Señor!

Merece la pena arriesgarse  por Ti

Merece la pena sembrar en tu  campo

Merece le pena sufrir  contratiempos

Merece la pena adentrarse en  tus caminos

sabiendo que, Tú, los  recorriste primero.

¡Cogeré  tu cruz, Señor!

Enséñame dónde y cómo

Indícame hacia dónde

Háblame cuando, por su peso,

caiga en el duro asfalto.

Quiero coger tu cruz, Señor,

porque bien lo sé,

hace tiempo que lo aprendí

que ideales como los tuyos

tienen y se pagan por un  alto precio.

Quiero  coger tu cruz, Señor,

porque es preferible

en el horizonte de los montes

ver tu cruz

que el vacío del hombre  errante

Amén.

Javier Leoz

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