El pan de todos

EL PAN DE TODOS

Rememorando la fecha del Corpus Christi en la que escribo estas palabras, he decidido titular a este documento el Pan de Todos, como reflejo de lo que, entiendo, debe ser esta casa común, de la que también nos habla el Papa Francisco en su Encíclica “Laudato si”.

Quisiera empezar dando las gracias a Josefa por invitarme a manifestar mi testimonio y compartirlo con todos vosotros.

Mi nombre es Gustavo Pérez Reina y soy cooperador salesiano del Centro de Cooperadores de Málaga.

94WebTratando de darle aún más sentido a mi vida de servicio, hace unos años empecé a formarme en temas de cooperación Internacional y Salud pública. María Auxiliadora quiso que toda esta inquietud y anhelo de Dios me llevase por distintos lugares del mundo para tratar de dar un testimonio sobre el terreno en aquellos lugares donde nuestros hermanos más sufren.

De esta manera, durante parte de 2014 y 2015, estuve trabajando con una organización llamada Handicap International, dedicada a velar por los derechos de los más vulnerables y discapacitados, en la frontera turco-siria. Ver en el rostro de personas inocentes, la crueldad de una guerra sin sentido, deposita en uno mismo semillas de incertidumbre y de negación, viéndose invadido a menudo por una circunstancias que nos superan y al mismo tiempo nos rebelan.

Ciertamente es en este desierto, donde, a pesar de trabajar con una organización internacional no gubernamental y sin ningún tipo de orientación religiosa/política, surge ese encuentro con Jesús de Nazaret, en el hermano que más lo necesita, y ver en ellos a los bienaventurados. Él lo hace todo nuevo, y sólo desde el encuentro personal con nuestro Señor, se puede humanizar y dar sentido a una vivencia deshumanizada.

Un Dios para todos, el mismo pan para todos. Todos somos hermanos y nos debemos corresponsabilizar de las miserias del que sufre, del que nos necesita, tomando conciencia y haciendo de nuestro estilo de vida un camino que nos conduce inevitablemente a Él.

MiradaninoWebLa mirada de este niño, bien podría ser esa mirada que nos interpela, que nos dice que acojamos al hermano, sin distinción de raza, religión, o procedencia.

Os dejo esta canción de Salomé Arricibita Dadles vosotros de comer”, que la podemos hacer oración y al mismo tiempo ofrenda a nuestro Señor.

Fe adulta. Dadles vosotros de comer

Nos invita a reflexionar sobre qué podemos hacer nosotros por los demás, con los dones que el Señor nos ha dado y qué ponemos al servicio de nuestros hermanos desinteresadamente.

“Cada día escucho y miro… y cada día es lo mismo,
cada día… si pudiera aliviar tantas quimeras…
cada día me pregunto si en realidad son mis asuntos,
cada día… todo un mundo… qué puedo hacer si hay tantos muros…

Cinco panes y dos peces es todo lo que puedo dar,
cinco panes y dos peces, Señor; no sé si bastará,
y me sonríes y asientes y me haces así, consciente
de que mis panes y peces, son en realidad simiente
que se reparte y florece, que si se guarda perece
y que la suma de todos, sacia a aquél que más padece.

Dadles vosotros de comer (bis)
que en vuestras manos hay vida (bis)
que está deseando crecer (bis).

Nunca pensé que importase lo que hago o dejo de hacer
ni creí que un solo gesto hiciera al mundo renacer
y me sonríes y asientes y me haces así consciente
de que el amor es poderoso y se uno se vacía todo
para ser cauce, sin lodo, sin paredes, sin escombros,
del Amor que Tú derramas para alimentar a todos.

“Dadles vosotros de comer…”

Málaga, Festividad del Corpus Christi.

29 de Mayo 2016.

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