El seno materno

Seno maternoTraemos el testimonio de Antonio González Paz, sm. Es una reflexión extraída entre muchas de su experiencia en Cuba el pasado año. Antonio es alguien muy querido por nosotros. Es el asesor de varias Fraternidades en Madrid, -entre ellas la mía-, y desde Cuba por correo electrónico, ya nos iba adelantando alguna. Ésta, especialmente, llamó mi atención, quizá porque soy mujer, quizá porque soy madre…

Las recopiló en un documento que amablemente me ha enviado para ofrecernos sus vivencias. En la introducción, nos explica que utiliza el significado de Cuba en la lengua de los aborígenes: Donde la tierra fértil abunda.
Curiosamente, ésta nos habla también de fertilidad, de fe, de valentía, de bendición, de una nueva vida…

El seno materno«Ente los cristianos de estas latitudes la bendición es un sacramental muy apreciado. Los que asisten a la eucaristía y no comulgan la solicitan con frecuencia, pero hasta hoy nadie me había pedido bendecir un seno materno.

A media mañana se ha presentado una mujer, recién divorciada, y ya en el sexto mes del que fue su marido. Ha tenido el valor de seguir adelante con el embarazo a pesar de las presiones de todo tipo a la que ha sido sometida. Voy a ser madre soltera, confiesa con cierto orgullo mientras me pide una bendición. Adelante. Le impongo las manos sobre el vientre e improviso:

Que el Dios que hizo saltar de gozo a Juan Bautista en el seno de su madre bendiga al fruto bendito de tu vientre, lo mire con ternura y lo guarde bajo su protección. Y a ti, que como María esperas con ilusión a tu hijo primogénito, te dé fortaleza, acierto y salud para sacarlo adelante. Amén.

Cuando termino la bendición la mujer llora mansa y serenamente. A mí me falta poco. ¡Que no veremos!»

Sé bien que no todas las madres pueden llevar a sus hijos en su vientre por muchos y distintos imperativos. Algunas los llevan en su corazón durante largos trámites de adopción. Sirva esta hermosa bendición a su vientre, a su condición de madres que van a seguir fertilizando nuestra tierra con su desinteresado amor.

Inmediatamente contesté a su mail pues yo también me emocioné y lloré, recordando mi propio proceso de maternidad.

Las palabras calan, traspasan, Antonio, un verbo que tú nos has enseñado a conjugar, apreciar y diferenciar: del pasar al traspasar. Bendito sea el que bendice en nombre del Señor.

Con el poeta y el cantor: Menos tu vientre… claro y profundo.

Menos tu vientre. Miguel Hernández, a su mujer embarazada. Joan Manuel Serrat.

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