Miradas de vacaciones

Recibimos el Boletín de las Comunidades Laicas Marianistas de Europa (CLM-MLC), de junio de 2015, en el que se incluye la preciosa oración que hemos sentido como dedicada a nuestras distintas miradas y que queremos compartir con vosotros.

CLM-MLCVerano1Miradas

Mirar, es más que ver.
En la palabra mirar, podemos encontrar la palabra guardar la mirada.
Guardamos una imagen de alguien,
guardamos el recuerdo de alguien.

Mirar, es poner en movimiento todo nuestro ser.
Es ponerse a observar al otro,
esperarlo, contemplarlo, sorprenderlo.
Es concederle todas sus posibilidades.

¡Una mirada de amor, es una locura que puede cambiar una vida!
Una mirada de odio, es también una locura que puede destruirnos.

Hay unas miradas que despiertan; otras -al contrario-, te congelan.
Hay también miradas distraídas que apenas te rozan.

¡Pero otras permiten nacer!
Estas miradas no te juzgan, las sientes cómplices y te dicen: ” ¡Vamos, no tengas miedo!”.

Estas miradas te ayudan a arriesgarte más allá de lo posible.
Un poco como la mirada de Dios, un Dios que ama, un Dios que perdona.
Nuestra mirada se hace entonces, mirada de bondad, de ternura, de perdón.

Quedamos así reconciliados con nosotros mismos, en paz con los otros, transformados a causa de la mirada del otro.

Extraída de Paroisse ND des Nations, junio 2007

Verano2

Os deseamos lo mejor en estas vacaciones, y le pedimos al Señor que sepamos mirar, guardar esa mirada para reconocer a los demás con la mirada de Dios.

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