«… Muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz, porque tu voz es suave y es hermoso tu semblante». (Cant, 2, 14)

DÉJAME OÍR TU VOZ

Déjame oír tu voz.
Que tu Palabra resuene en mi interior.
Acalla mi alma y llénala de Ti.
Déjame oír tu voz (bis)
Que tu Palabra resuene en mi interior.
Acalla mi alma y llénala de Ti.
Déjame oír tu voz.

Share Button

¿Cómo lo ves?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *