“El efecto de la justicia será la paz” (Is 32, 17)

¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.

Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.

(Oración franciscana por la paz)

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Acerca de Noelia

Buscadora incansable, en lo cotidiano, de los pequeños detalles que hacen la vida bonita. Enamorada de mi vocación, mi pasión por educar. Miembro del Equipo Ágora Marianista, una familia.

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