«Sólo el amor convierte en milagro el barro»

ViewtyEs difícil empezar hablando de uno mismo… desde jovencita he estado cercana a la Familia Marianista empezando por la misa de niños en la parroquia de Santa Cruz de Zaragoza lo que con el tiempo me llevó a participar en Fraternidades Marianistas, ya hace cerca de treinta años más o menos. Se puede decir que este tiempo ha dado sus frutos y una parte que es la misión.
Me voy a referir a este texto de Lc 4,14-21 que especialmente me hace explicar un poco este tipo de misión y actividades en las que estoy metida.

«… El espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos para proclamar el año de gracia del Señor…» (Lc 4,14-21)

Desde el principio empecé a participar en Cáritas de la parroquia; luego la vida (y el Espíritu Santo) me fue llevando a participar en el trabajo y en el sindicato; tiempo después en el barrio con la Asociación de Vecinos y sigo estando en las tres actividades todavía. Es cierto que no sé si las haré bien pero lo intento, es mucho tiempo el que das y siempre con la sensación que haces poco y podrías hacer más. Soy mujer que tuvo la fortuna de sentirse como en el Magníficat: «Dios ha hecho grandes obras por mí»… y me alimenta y me llena esta mochila que llevamos en el corazón de su gracia.

Viewty

El ser voluntaria en Cáritas supone una suerte estar cerca de las necesidades de la gente, de las penas e injusticias de la sociedad y participar de una organización como Cáritas es una ayuda para quienes somos voluntarios. El ser voluntarios en buscar la justicia en el sindicato en el trabajo y en asociaciones es más duro, y me ayudó mucho una vez que encontré una oración que explicaba que hay meterse en el barro y tampoco es tan malo…

FELICES LOS QUE SE MANCHAN CON EL COMPROMISO
CONCRETO DONDE NADA ES PERFECTO,
PORQUE A ELLOS SE DEBEN LOS POCOS PASOS
QUE HACEN AL MUNDO PROGRESAR.

Nada es perfecto entre nosotros, nada en el mundo
está acabado, hay que hacer algo en cada amanecer
hay que dar algún paso en cada mediodía.

Pensando y realizando. Comprometiéndose con el
mundo que avanza, aunque para ello haya que
mancharse y entrar en ese universo de la ambigüedad
que es el corazón humano y es el mundo de los
hombres y las cosas. Ese mundo donde anda mezclado
el trigo y la cizaña, las buenas y las deficientes
intenciones, los bellos ideales y los pobres resultados.

Por eso felices los que aceptan el compromiso,
los hechos, el intento, los pasos hacia adelante porque
entre la misma suciedad nace casi siempre la vida,
incluso la pobre y bella vida humana, porque esa es
la manera de encarnarse y de hacer, porque no
buscan disculpas para su pereza, porque creen en
lo nuevo.

Felices, los que deciden actuar, los que no esperan
con certeza lo que había que hacer, los que no
esperan a que alguien haga la música para aplicar
ellos copiando nueva letra, los que están cerca de las
crisis donde resaltan las nuevas síntesis de hechos
y de ideas, esos son los que hacen caminar al mundo.
¡Felices! Ellos son los «obradores».
Alfareros del hombre, como Dios.

No sé si llego a ese nivel!!!, pero tenerlo como meta tampoco está mal…. Sobre todo pido a Dios que me ilumine, que me ayude a convertirme y pueda ser luz y sal entre la gente que tengo a mi alrededor. Amén….

Share Button

¿Cómo lo ves?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *