• Adela y María

    En sus cartas, Adela alude a las fiestas de la Virgen. En ellas contempla y admira a María… viéndola como imagen de lo que ella misma quiere ser, como modelo a imitar.

    “He tomado a la Santísima Virgen por modelo… quiero ser, a su ejemplo, humilde, dulce, paciente…”

    Con gran entusiasmo lo vive, lo trasmite a las asociadas y lo hará más tarde a sus religiosas.

    “Tenemos la dicha de ser sus hijas, miembros de su familia privilegiada.  Confiemos, pues, a esta tierna Madre, que es el refugio de los pecadores”.

    “María es nuestra Madre. Somos suyas. Por tanto debemos tener para Ella un corazón de niño, acudir a menudo a Ella con la confianza que inspira la madre tierna.”

    Adela de Batz de Trenquelléon.

    Fundadora de las Hijas de María Inmaculada. Marianistas.

    3ª ed., 2015.

    “Querida amiga, amemos y sirvamos a nuestro Esposo celestial con celo y entusiasmo, somos suyos, somos de Jesús, somos de María.”

    “Vamos querida  amiga levantemos nuestro ánimo decaído. No luchamos solas. Dios combate con nosotras, bajo la égida y el estandarte de la cruz y de la augusta María.”

    “Estamos muy cerca de las fiesta de Nuestra Señora: reavivemos nuestro amor al ver el de la Santísima Virgen, que fue tan fuerte que la llevó a la consumación de su vida.”

    “Es una consagración de nosotras mismas a la Santísima Virgen: Ella se convierte en nuestra Madre y nosotras nos convertimos en sus hijas. ¡Cuánta gracia fluyen de este glorioso título!

    365 días con Adela.

    Éditions du Signe. 2016.

    Yolanda Gómez.

    Fraternidades Marianistas provincia de Zaragoza

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